jueves, 29 de septiembre de 2016

Eternidad (poesía)


Y quién no quisiera
tener
la
eternidad.
¡Vivirla!.
Ver el tiempo detenido en nuestra carne,
que no nos haga mella.
Tiempo congelado.
No como en los relojes plásticos de Salvador Dalí.
Donde todas las cosas se ven envejecidas.
Un tiempo que delira en la muerte
que se queda sin alma,
Un tiempo que
paso
a
paso
delira,
en la muerte
¡Delira!
Como los ojos secos del que ha sufrido mucho
y ya no le quedan lágrimas conque regar
la angustia y el dolor.
Quién no quisiera
tener
la
eternidad.
¡Vivirla!.
Solazarse en el tiempo.


Humberto J. Ramos













miércoles, 28 de septiembre de 2016

Enfermedad terminal (poesía)





Quiero llegar despacio
muy quedo
Que no oigas mis pasos
Porque que al oír me llamaras con la
desesperación de un moribunda desde tu aposento
temblorosa,
llorosa
casi al borde de la extinción
¡Que no quieres morirte!.
Eso lo sé.
Yo tampoco quiero,
porque cada día muero contigo,
y tu dolor lo llevo acuesta
como una
maldición.
Pero la vida es así.
¡Cruel!.
Qué podemos hacer ante el destino.


Humberto J. Ramos






El pordiosero alocado (poesía)


Vi un ser
Supongo que era un ser,
o lo que queda de él.
Andrajoso.
Destilando mugre por su piel.
Pelo enmarañado.
Pies descalzos, buenos cuando el pavimento
rechina como braza.
Caminaba tendido por la avenida Bermúdez,
rumbo al puente Guzmán Blanco.
Hizo una parada.
Tomó del suelo un esqueleto de arenque ya
pisoteado por los transeúntes.
Lo llevo a su boca.
Lo olió.
Lo saboreó.
Lo masticó.
Lo tragó.
Esbozo una sonrisa.
Emprendió su marcha rumbo al al puente Guzmán Blanco.
Iba muy feliz.
Era la primera comida del día.

Humberto J.Ramos





















jueves, 22 de septiembre de 2016

Quiero Ser (poesía)


Este día quiero sentir
que no siento dolor,
temor
ni angustia.
Este día quiero sentir,
que recorre un río de alegría por mis venas
y soy feliz.
Este día quiero ser un pordiosero que arrastra su miseria por las calles.
Este día quiero mostrar mi pote de puerta en puerta
y pedir limosna.
¡Un poco de comida por piedad!.
Este día quiero que el destino ponga una piedra en mi camino para que yo tropiece.
Quiero tropezar tres veces con la misma piedra
y volver a tropezar por enésima vez
hasta que el destino se resienta y diga:
¡Ya basta!

Humberto J. Ramos