viernes, 29 de abril de 2011

Último trance

Trance
en el último ocaso del delirio
persiste.
Infinita,
callada,
zigzagueante,
victoriosa,
en vuelo rasante.
Mariposa de fatal esencia.
Medusa de glaciales ojos de fuego.
Muerte en el último trance del delirio
que persiste.
Destino fugaz.
indiferente.
Muerte,
infinita, callada, victoriosa.
¿Qué Perseo decapitará el imperio de tu reino?.
Agua
Fuego
Tierra
¿Nacerá un Pegaso de tu sangre?.
Trance.
En el último ocaso del delirio
temo,
no a la muerte.
No a ti, Medusa de glaciales ojos de fuego.
Temo
a que no haya un mas allá.
Y que todo termine justo aquí,
en este trance.

Humberto J. Ramos


miércoles, 27 de abril de 2011

Musa

Naufragué en la incertidumbre...,
cuando un nosequé de desaliento encalló en mi pecho
Angustia,
de ver la vida tan vacía...,
carente de sentido y aún así seguir viviendo...,
aferrado a una esperanza,
ver la rosa roja en el desierto
y retomar la fe.
Sentir amor.
Que de mis ojos secos
broten lágrimas.
¡Oh Musa!,
despilfarra mi verbo en las campanas
y hasla tañer de angustias penas.
Déjame ver el azul de Salmerón en los ojos de Darío,
las “furias y penas” de Quevedo en el corazón de Andrés Eloy,
los “claveles que tronchó la aurora” de Góngora en las manos del insomne Ramos Sucre,
Y déjame sentir el hambre y el frío que sintió Vallejo en las calles y plazas de París.

Humberto J. Ramos




Arcilla


Ánfora
Tinaja
Tinajón.
Reminiscencias apodícticas.
Formas de mujer amasada en barro.
Cóncavas profundidades fértiles contenedoras de vitalidad.
Sudor
Sangre en el parto.
Coito

Amor soplado.
Arcilla
Sudor de bardos manoseando sueños,
Tiempos de luz.
Albores de esperanza.
¿Quién jugó contigo era niño?.
Reminiscencias apodícticas, formas de mujer amasada en barro.
Coito
Soplo de amor multiplicado.

Sudor
Sangre en el parto.
Ánfora
Tinaja
Tinajón.
Un rosario de arepas,
solazándose en budare
de arcilla.

HumbertoJ. Ramos




lunes, 25 de abril de 2011

Judas

¿Vender al justo...?
¿Delatarlo..., entregarlo...?.
Sí..., por amor al hombre debo hacerlo.
¡Oh Dios!.
Aún queman mis manos las treinta monedas de plata.
Y aún palpita en mis labios el beso dado en tu mejilla.
Y la soga que aún pende del árbol no ha borrado el oprobio.
¡Oh Dios!.
¿Quién soy para renunciar a mi destino?.
Destino prefijado,
inexorable, eterno.
Renunciaré al honor y a la paz y el reino de los cielos me será negado.
Para salvar al hombre...
¿Debo arder en el infierno?.

Humberto J. Ramos


Madre

Madre
Ahora que te veo,
antes y después de este ahora,
siento una gran tristeza,
un dolor,
una alegría...,
tres palabras confundidas en una,
que no tiene medida...,
sin contorno...
Ahora que te veo tan frágil, como un botecito
de papel en alta mar, como la llama de
una vela en extinción...,
sé que ha llegado tu tiempo,
se ve en tu delgadez, en tu piel pegada al hueso.
Imagino que al estirarse, podrías arropar al mundo.
Con ese caminar de botecito que ahora luces...,
sé que ha llegado tu tiempo.
Madre.
Ahora que te veo,
yacente, tan callada, sin movimiento
alguno.
Dime madre.
¿Así es la muerte...?.



Sexo


Soberbios.
Belfos palpitantes me aguardan
en el tálamo.
¡Oh Venus de Milo!.
Arómame con los pétalos del pubis.
Encabrita tu grupa de campana
que Eros impaciente ve la
llamarada de un crepúsculo.
Enróscate al cerezo de mi cuerpo
y atesora el diamante en el óvulo en sazón.
Atesóralo.
Dalo a luz.
En bruto o bien tallado.

Humberto J. Ramos

Recuerdos de juventud. La ilustración es de Wilfredo Zerpa (WKoky)


Recuerdos de juventud

Recuerdos de juventud es la segunda parte de mi texto de poesía -"Agua fuego tierra. Las uvas y el vino"-. Son reminiscencias de un pasado remoto que vienen a mi memoria como retazos de un mundo mágico que pervive en el subconsciente. Son vivencias que quedaron en mi mente de aquella Cumaná pueblerina con sus personajes típicos, con sus juegos tradicionales, con sus calles de tierra por donde traficaban los burros y los carros de mula; era esa Cumaná de las misas de aguinaldo y de las retretas en las plazas públicas. Recuerdos de juventud son estos poemas relacionados con ese mundo mágico que nos permite volver a la capacidad de asombro que tiene cada niño.

viernes, 15 de abril de 2011

La cometa. Ilustración, Wilfredo Zerpa


La Cometa

Mi cometa de colores
lo hice con caña brava.
Tres cruzadas y amarradas
con pabilo de hilandera.

Los colores me lo dieron
tres amigos bondadosos:
El amarillo, una estrella muy conocida por todos.
El azul, un marinero que vino de alta mar.
Y el rojo, un cardenalito que llegó de las
  montañas.
 
El rabo de mi cometa me lo ha dado el arco iris;
unas cintas verdecitas como hojas de palmera 
y unas aletas de ñapa para que vuele más alto.

Aquí traigo mi cometa con ojos de soñador, 
esperando un viento amigo que lo remonte bien alto, 
donde están las nubes blancas como copos de algodón.

Aquí traigo mi cometa con aires de aventurero,
quiere cabalgar las nubes como un potro cimarrón.
Vuela uno,
vuelan tres,
vuelan siete,
vuelan cien.
De todos
el más bonito
mi cometa de colores.


Humberto J Ramos

Machó el titiritero. Ilustración Wilfredo Zerpa (W. Koky)


miércoles, 13 de abril de 2011

Machó el titiritero

Negro patón
Pelo de coco
Titiritero,
con sus marionetas
tambor de perola o tambor de cuero.
¡ A la ola
ola !
Cantan, hablan, danzan
al son del tambor
todos los muñecos del negro Machó.
Negro patón
pelo de coco
titiritero.
¿Quién te enseño la magia y la alegría de los muñecos de trapo y de madera?.
A ti; que no sabes la a, la e, la i, la o, la u...
Por las callecitas de mi Cumaná va un negrito
alegre con ojos de fiesta
y sus marionetas que van a danzar.
Háganle la rueda al negro patón.
¡ A la ola
ola !.
Cantan, hablan, danzan
al son del tambor
todos los muñecos del negro Machó,
un negrito brujo con magia en las manos
y ojos de fiesta nos hace soñar.

Nota: El primer titiritero de quien se tenga noticia en Cumaná, vivió en el barrio Cardonal, de la parroquia Altagracia; un personaje apodado Machó, cuyo nombre era Jesus Natividad Manosalva a quien se le vio entre las décadas de los 40 y los 50, haciendo unas presentaciones improvisadas y espontáneas por las calles de Cumaná con unos títeres elaborados y manipulados por él; como por ejemplo: La pintoresca muñeca de tamaño natural con la que hacía sus escenas de baile; el muñeco boxeador con el cual simulaba sus peleas y los muñequitos danzarines a los que hacía bailar sobre un tambor al cual golpeaba rítmicamente.


martes, 12 de abril de 2011

La loca Juanita Mayo

¡Osi!
¡Osi!
Espantando gallinas imaginarias,
en la mente afiebrada de Juanita...,
en la esquina de Siquito Benitez, de Beltrán Meza
o en cualquier esquina,
 espantaba gallinas imaginarias.
¡Osi!
¡Osi!
Juanita, ¿Qué pescó el bote?.
¡Tajalí!.
Y volvía los ojos fijos, brillosos, lunáticos.
la morena esbelta color de café.
Con sus mil moñitos,
con sus uñas largas, de manos y pies...
Juanita, ¿Qué pescó el bote?.
¡Tajalí!  
Por las viejas calles de mi Cumaná,
pasaba Juanita con ágiles pasos, con sus
pies descalzos,
y un faldo de abrigo como camisón, pidiendo
la concha para merendar.
¡La concha!
¡La concha!
Juanita, ¿Qué pescó el bote?.
¡Tajalí!.


Nota; Cuenta Luisa Galantón, que Juanita Mayo, su tía; perdió la razón en el mismo instante que por primera vez le vino el periodo. Estaba - según dice ella - pilando el maíz y comenzó a llover, lo cual la afectó de tal manera que "la sangre se le fue a la cabeza", lo que la hizo enloquecer. El hecho sucedió según sus propias palabras en un lugar conocido como Guatacaral. A Juanita se le vio en ese estado de locura por las calles de Cumaná, en la década de los 50. Su vida terminó cuando fue arrollada por un carro en el aliviadero del peñón.

Humberto J. Ramos

lunes, 11 de abril de 2011

Poesías. Agua fuego tierra. Las uvas y el vino

Agradezco la colaboración prestada en esta obra: A la Dirección de Cultura en la persona de Fausto Hernández, a la Fundación Infocentro representada por Brigitte Rondón como coordinadora regional en el estado Sucre, y a todas aquellas personas que de una u otra forma han aportado su granito de arena en este texto: A Lucas Arias, Edgar Zapata, Juan Azócar, Juan Durán Patiño, Norberto José Velásquez y a la señora Luisa Galantón. Las ilustraciones de este poemario fueron hechas en la Dirección de Cultura del estado Sucre en Cumaná, a partir de unos bocetos elaborados por Lucas Arias Y realizados artísticamente por el señor Wilfredo Zerpa (W. Koky)


viernes, 8 de abril de 2011

Mi inicio en la literatura. Aprendiendo a escribir

Mi nombre es Humberto Ramos, nací el 25/11/1951 en Cumaná, estado Sucre. Me inicié en el difícil arte de escribir a finales de la década de los 70, época en la que un grupo de jóvenes conocedores de este oficio, se dedicaban a promover y difundir las manifestaciones culturales en Cumaná. Entre estos jóvenes puedo recordar a Celso Medina, quien dirigía el suplemento cultural Araya; Benito Irady uno de los fundadores del centro de actividades literarias Ramos Sucre y de la Unidad de recopilación y difusión del folclore en la UDO; Andrés Mejías , activista de la casa natal Ramos Sucre y otros como Héctor Granados, Elena Tepedino, Josefina Urbáez, Elizabet Hernández, Luis Rowlinson (fundador de la escuela de artes plásticas), Rafael Márquez Coronado, Alí Zapata, Armando Bello, Antonio Rodriguez, Ramón Ordaz, Ramón Badaracco, Luis Carvajal, Juan Durán Patiño, Pedro Bastardo, Enrique Pérez Luna, Cruz Fernández, Ruby Guerra, José Malavé, Juan Azócar, freddy Pereira, Spencel Rodriguez, Eduardo Pacheco y los promotores culturales de la fundación taller "Arte Rueda", integrado por: Felipe Meneses, Hugas Nicorsin, Lucas Arias Y Jesús Rivero. Todas estas personas, y otros que no recuerdo, formaban parte de ese movimiento cultural que surgió en Cumaná en la década de los 70 y comienzos de los 80.
En relación con este difícil arte: En un prólogo que hizo Jorge Luis Borges en el Informe De Brodie, se lee: "No hay en la tierra una sola página, una sola palabra que sea sencilla de escribir"; más aún - agrego yo - sino hay alguien... una mano amiga que nos señale el camino.
Algunos de los nombres que aparecen en esta lista me los proporcionó Lucas Arias.


                                                                                             Humberto J Ramos